De la pluma de Miguel Reyes Razo / Los Solana y el poder de la prensa
“En un par de horas acababa uno con la garganta hecha pedazos”, me contó alguna vez el periodista Jacobo Zabludovsky. “Uno iba a dar a la ‘Quka’ como principiante o si andaba uno muy amolado”.
Y en aquel 1971 don Guillermo Morales Blumenkron era, ¡nada menos!, senador por su Puebla. De avanzada edad, procuraba llevar vida tranquila; que sus sobrinos Fernando Solana, Luis Javier Solana y Conchita Solana manejaran sus negocios.
Fernando Solana trataba con los colaboradores: Salvador Novo, Jaime Torres Bodet, Sergio Magaña, Carlos Arruza…
Vi —1954— a hombres en plenitud: ingeniosos, parlanchines, bien vestidos, accesibles, orgullosos de hazañas y saberes. Todos mundanos. Todos próximos al poder.
Yo los escuchaba, embelesado.
“Me gustaría ser como ellos”, me dije.
Por un breve tiempo “pegué la hebra” con Ignacio Mendoza Rivera. Vivía en una vecindad de Lago Iseo número 8, a pocos metros de las avenidas Carrillo Puerto y Mariano Escobedo, en la colonia Anáhuac. Luego le perdí la pista.
Reportero desde 1967, conocí a Luis Javier Solana en octubre de 1968. Era el alma de la Agencia Mexicana de Noticias (AMEX), edificio de Paseo de la Reforma 107. Compañía telefónica sueca lo construyó; ahora un ejército de reporteros lo poblaba.
“AMEX paga muy buena lana: cinco mil pesos mensuales. ¿Cuánto te paga El Heraldo de México?”
“Mil ochocientos…”
“Jálate. Ve”.
Hablé con mi maestro, Luis Spota. A su apoyo y confianza debía mi carrera.
“¿Qué esperas para irte, maestro? Te pagan mejor. Vete, te irá bien”.
“No quise parecer desagradecido, maestro. Usted…”
“Nada. Me tienes al tanto…
“Hable con Luz María Díaz-Caneja y Magaña. La señora es directora general…
“Que se entreviste con el señor Luis Javier Solana. Él es…”.
Hombre prudente. Planeaba. Contemplaba crear ALA…
“¿ALA, señor?”
“Una gran Agencia Latinoamericana de Noticias”.
“Quiero trabajar con usted, aquí en AMEX, señor Solana”.
“Cubra ‘Espectáculos’. Hable con la señora Lya Engel, con don Francisco Fe Álvarez”.
No se le hizo la Presidencia a don Antonio Ortiz Mena. Salió Luis Echeverría. AMEX empezó a cesar pagos; quebró.
Ahora, desde su oficina en la bulliciosa, olorosa a tinta, Bucareli, indicó:
“Entreviste al joven político Rodolfo Echeverría Ruiz…”.
CONTINUARÁ















